BonyBabyron se cansa de jueguecitos absurdos y pasa a la acción, solo le hace falta una cosa: la mirada. Con ella consigue cambiarlo todo y hacerse con lo que quiere: tener todo el poder sobre Miguerick.
Miguerick por primera vez está dispuesto a ser el sumiso de la pareja y lejos de no gustarle, le pone tan cachondo que no puede parar de pensar en rendirse ante esa polla y metersela hasta el fondo.
No te pierdas este giro dramático donde BonyBabyron redefine la palabra ‘dominio’
